miércoles, 16 de abril de 2014

BREVERISMOS. MIÉRCOLES 16 DE ABRIL DE 2014

Ya sabemos que la Iglesia es muy suya para sus cosas, que por si hubiese alguna duda, que no la había, anoche hablé con el Papa Francisco. Y me dijo:
       -Si yo te contara, Quinito Quinito. Esto es un nido de buitres.
       -Hombre Papa, no será para tanto.
       -¿Que no?... Vaya, espera, que se me ha caído encima el poleo envenenado que me acaban de traer.
       -¿Qué me dice?
       -Lo que te digo. Tú, a la teoría, que esa es muy bonita, por ejemplo, a las procesiones, ¿a que te gustan?
       -Pues la verdad es que sí, sobre todo las de Valladolid, Sevilla, Málaga y Zamora.
       -Es que nosotros, es decir, la Iglesia, cuando queremos persuadir al personal nos volcamos. Oye, podías contar en tu blog cómo empezó todo.
       -Hombre, buena idea, porque la verdad es que no tenía tema preparado para hoy.
       Pues nada, te dejo ¡Ahhh…!
       -¿Qué pasa, Papa?
       -Nada hijo, que me han clavado un abrecartas en la espalda. A ver si me lo quito y me pongo una tirita…

 

       Si  la montaña no viene a Mahoma… se solía decir, en voz baja, claro, porque hace siglos no se podía mentar al infiel por miedo a la Inquisición. Y es que, aunque procesiones las hubo en España de toda la vida, fue en la Contrarreforma, allá por el siglo XVII cuando la Iglesia decidió que había que hacer algo ante la falta de fieles en las iglesias. Y se acordaron del dicho moruno (no del pincho moruno), pero adaptándolo: Si los fieles no vienen a la iglesia, saquemos la iglesia a la calle.


       Hay constancia de que en la Edad Media e incluso en épocas anteriores había procesiones, sobre todo en pueblos y aldeas, en las fiestas patronales o situaciones extraordinarias. Pero fue con la llegada de franciscanos y dominicos cuando comienzan las procesiones como acto organizado. En el siglo XV comenzó el acercamiento de lo sagrado al pueblo a través de imágenes que explicaran la Pasión de Cristo y la vida de los santos y mártires al pueblo iletrado. Ya que no podían leer los textos sagrados había que avivarles la fe y la religiosidad a través de la palabra en los sermones y de las dramáticas imágenes en las iglesias. 

 

       Las imágenes de Cristo sufriendo el martirio se multiplicaron, mientras que desde el púlpito los predicadores nos culpaban de todo lo que le había pasado a Cristo. Pero fue a partir del Concilio de Trento cuando la Iglesia ve en las procesiones un poderoso instrumento de persuasión. No solo había que atraer al pueblo a las iglesias sino que las iglesias deberían salir a la calle. Así, los redobles de tambores y la música procesional llenó las calles entrando por ventanas y puertas hasta el más escondido rincón de los hogares. Nadie podía librarse, sobre todo en la semana que se proclamó santa con la representación callejera de todas las etapas de la Pasión de Cristo.


       Para añadirle dramatismo y teatralidad, las procesiones más importantes se hacían de noche, iluminadas solamente con velas y hachones, es decir: con el fuego purificador como actor secundario.

     
       Las imágenes que hasta entonces habían estado arrinconadas en la oscuridad de los templos tomaron nueva vida encaramadas sobre los llamados pasos, plataformas llevadas a hombros que imprimían movimiento y cadencia a dichas imágenes. Y aparece un nuevo elemento para añadirle más dramatismo: los penitentes y los flagelantes. 

 

       Los penitentes son fieles que siguen a los pasos descalzos y arrastrando cadenas, sobrecogiendo a los espectadores con su sufrimiento (aunque a un penitente lo pillaron con las cadenas de plástico).

 

       O con pesadas cruces a imitación de Cristo camino del Calvario. La penitencia, el dolor y la sangre copan el protagonismo como camino hacia la expiación de los pecados.

 

       Pronto aparecerán los flagelantes, pues hay constancia de su presencia desde el siglo XIII. El Concilio de Letrán, en 1215, permite y alienta la presencia de penitentes sufridores en las cofradías, siempre que sean anónimos ocultando el rostro, “para que nadie presume de ello ni trate de ganar favores o prestigio”. Es la apoteosis del martirio. Goya nos ofreció su versión de una de estas procesiones en su cuadro La procesión de los Flagelantes, pintado en 1812, en las que   aparece el capuchón o capirote, ocultando el rostro de los penitentes.

 

       El origen del capuchón está en la Inquisición, cuando a los castigados se les imponía, a modo de burla y penitencia, un cucurucho de cartón. Mas tarde las cofradías lo adoptaron solamente en el sentido penitencial. Lo cierto es que es bastante inquietante que se te acerque un tipo así, por muchas cruces y medallas que lleve encima… o precisamente por eso. Sobre todo si es un flagelante sangrante, ya que te puede salpicar.



       Pueblos en los que haya procesiones de Semana Santa con flagelantes en España hay unos cuantos, que somos así de brutos. Así que solo mencionaré a los Picaos de San Vicente de la Sonsierra, pueblo de La Rioja. Y yo me pregunto: ¿Y estos señores, en lugar de flagelarse, por qué no se reúnen con sus amigos y bellas señoritas para tomarse unos cuantos vinos, pues buen vino tienen a mano? Qué cosas…

 

       Pues no. Vino tinto, no, cuanta más sangre mejor… aunque hoy se hayan convertido en atracción turística.
       En fin, tiempo de meditación, arrepentimiento y soledad, que no hay nada como Benidorm para llevar a cabo tales propósitos.

Breverismos penitenciales 


4) EXCESIVA ASIDUIDAD
-No quisiera herirte, pero compréndelo… la relación de pareja, con el tiempo, sufre transformaciones… se deteriora… Además, necesito tiempo para pensar… soledad para encontrarme a mí mismo –le dijo el ermitaño a la cabra que visitaba su gruta con demasiada asiduidad.

985)  PLANTILLAS PENITENTES
Todos admiraban la capacidad de sufrimiento del santo: metía un puñado de garbanzos en cada zapato y caminaba en las procesiones sufriendo los rigores de la penitencia… Lo que nadie sabía es que los garbanzos estaban cocidos.  Lo eligieron Santo Patrón de los fabricantes de plantillas.

4422)  SOLEDAD LLENA
El místico marchó hacia la soledad deseada, pero tardó tanto que cuando llegó ya estaba llena de gente.

Y ya sabéis: en esta semana de dolor que os duela lo menos posible. Y haced caso a lo que decía mi tía Hortensia: a este valle de Lágrimas hemos venido a llorar lo menos posible.



Anuncios y comunicados: recordad que este blog no se publica los sábados, domingos y fiestas de guardar. Y como fiesta es el jueves y el viernes, pues el blog no se publicará el jueves, viernes, sábado y domingo… pero volverá irreductible y con las pilas cargadas el lunes 21. Para esos días tengo un plan estupendo: ya que estoy en plena forma participaré en una maratón de valses en Viena. Sí, no pongáis esa cara…

martes, 15 de abril de 2014

BREVERISMOS. MARTES 15 DE ABRIL DE 2014

A veces un suceso extraordinario dispara la popularidad y hasta la fama de una obra de arte, lo mismo que pasa con personas y lugares. ¿Quién había oído hablar de Fukushima antes del tsunami? Es más, ¿quién sabía lo que era un tsunami antes de que el primer tsunami arrasara las costas de ya no me acuerdo qué paises? ¿Quién había oído hablar de Bárcenas antes de que se convirtiera en el chorizo mayor del reino? Pues bien, con las obras de arte pasa algo parecido.
       Una obra de arte está tan tranquila en su museo y de pronto, un suceso extraordinario provoca que todo el mundo se fije en ella. Y si antes era una obra más exhibida en tal o cual museo, ahora el público acude para verla exclusivamente a ella, haciendo kilométricas colas y contemplándola allá, tras un mar de cabezas.


       Eso es lo que le pasó a la obra de Leonardo da Vinci, conocida como La Gioconda (La Alegre), así llamada por su sonrisa. Aunque puede suponerse que fue llamada de tal manera porque era la esposa de Bartolomeo de Giocondo. En cuanto al segundo nombre por el que se la conoce: Mona Lisa, surge al ser Mona, señora en italiano antiguo y Lisa al llamarse la modelo Lisa Gherardini, es decir Señora Lisa.
El cuadro, pintado por Leonardo entre 1503 y 1519, es un óleo sobre tabla que representa a una mujer con una discreta sonrisa, pero tampoco tan alegre como para que así se titulara el cuadro. Fue adquirido por el rey Francisco I de Francia a principios del siglo XVI. Actualmente se exhibe en el Museo del Louvre en París.


       El cuadro colgaba en las paredes del museo como un cuadro más de los muchos que se exhiben, tal como muestra esta fotografía de principios de siglo, colgado entre dos obras de mayor tamaño y con un copista delante.
       Pero todo cambió el 21 de agosto de 1911, cuando Vincenzo Perugia robó el cuadro, convirtiéndolo así, gracias a la publicidad engendrada, en el cuadro más famoso de la pintura occidental y en el retrato más conocido y visitado del mundo.

 

       Perugia, exempleado del museo, vistiendo su antiguo uniforme, se llevó el cuadro aprovechándose de que en aquella época las medidas de seguridad eran casi inexistentes.

 

Lo más sorprendente es que a partir de su desaparición, de la cual la prensa dio extensa información, las visitas a la sala en la que colgaba La Gioconda aumentaron, ya que acudían… ¡¡para ver el hueco que el cuadro había dejado en la pared!!
Finalmente Perugia fue detenido y la pintura fue recuperada dos años y ciento once días después de su desaparición. El ladrón intentó vendérsela al director de la Galeria de los Uffici, en Florencia, que denunció al ladrón. Después Perugia alegó que la robó para devolverla a Italia, la patria natural del cuadro.


       El cuadro volvió al Louvre, siendo recibida por sus directivos y por los políticos de a época que, como los de ahora, siempre estaban prestos para salir en la foto.


       Y La Gioconda volvió a ser expuesta entre grandes medidas de seguridad ya que desde su regreso, se convirtió en la estrella del museo.

 

       Hoy, 103 años después del robo, su fama sigue imperecedera y el museo se aprovecha bien de ella, puesto que según sus propias informaciones, un gran número de visitantes solamente entra en el museo –previo pago de entrada- con el solo objeto de ver el cuadro. Y ahí la tenéis, resguardada de toda agresión humana… pero tan distante que ha perdido toda capacidad de producir la emoción, seducción y admiración para la que fue creada. En fin…

       La Gioconda ha provocado un montón de versiones en el arte moderno y contemporáneo, tantas que solamente citaré las tres más conocidas.


       La primera fue la del francés Marcel Duchamp que, en 1919, sobre una postal del cuadro pintó le pintó bigote y perilla, titulando su versión L.H.O.O.Q. homófono francés de la frase Elle a chaud au cul (Ella tiene el culo caliente, aunque también puede traducirse como Ella está excitada sexualmente). 


       Salvador Dalí también hizo su propia interpretación, representándose él mismo como Giocondo bigotudo.

 

       Andy Warhol la utilizó como modelos para una de sus celebres repeticiones serigrafiadas sobre lienzo.

 

       Y hasta en Los Simpson ha aparecido, que hasta a Leonardo le haría gracia si la viera.
       
Breverismos pictóricos    


3559)  ROBO ARTÍSTICO
La Gioconda era un cuadro más en el Louvre hasta que Vincenzo
Peruggia lo robó en 1911. Así que estoy pensando que si robo
el cuadro de ciervos que tiene mi suegra encima del sofá, a lo mejor lo revalorizo.

6610)  GIOCONDA
Era tal la cantidad de turistas delante del cuadro de la Gioconda que el Louvre decidió poner al lado un enorme televisor con la imagen del cuadro ampliada tres veces su tamaño. El éxito fue espectacular, porque claro, dónde vas a comparar…

6721)  GIOCONDO           
Bartolomeo de Giocondo, el marido de la Gioconda, vendió el retrato porque no la podía ver ni en pintura.


La Gioconda o su robo han inspirado libros y películas, y hasta una ópera. Pero mi limitaré a recomendar la peli más reciente, la de Fernando Colomo titulada La banda Picasso, estrenada en 2012. Presenta el robo de La Gioconda y las sospechas que recayeron sobre la llamada Bande a Picasso, los amigos de Picasso, con él mismo y el poeta Apollinaire a la cabeza. Se puede ver, como complemento a este blog.



Mañana miércoles más.

lunes, 14 de abril de 2014

BREVERISMOS. LUNES 14 DE ABRIL DE 2014

Hablar a estas alturas de Las mil y una noches sería absurdo, puesto que es una obra de la Literatura Universal sobradamente conocida. Pero sí contaré un par de cosas quizá no tan conocidas que seguro que os interesarán. Como, por ejemplo, que dos de sus cuentos más conocidos, Aladino y la lámpara maravillosa y Alí Babá y los 40 ladrones, fueron añadidos siglos después de que el libro fuera escrito, divulgado, traducido y leído por millones de lectores de este universo mundo en el que habitamos.



        Las mil y una noches (alf layla wa-layla en árabe) es una recopilación medieval de cuentos populares orientales traducidos y escritos en una sola lengua, el árabe, por Abu Abd-Allah Muhammad el-Gahshigar, a finales del siglo IX. Se trata de historias muy populares que circulaban por Persia, Irak, Afganistán y otros países del área que describían, de forma exótica y fantástica, leyendas populares e historias de Persia, India, Siria y hasta China.


       En realidad son relatos que surgen el uno dentro del otro, con orden de continuidad, si bien la historia común que los une es la de Scheherezade… que no es una historia de las antiguas, sino que aparece en el siglo XIV.
       Y la historia es la siguiente (que aunque ya la conocéis, la recuerdo, por si acaso): el sultán de Persia, Schariar, fuera de sí al descubrir que su esposa lo engaña, desconfía de todas las mujeres, seguro de que acabarán siéndole infieles. Y ordena a su visir que le proporcione una mujer cada noche, pero que sea decapitada al día siguiente antes de que tenga la posibilidad de engañarlo. Este es el siniestro destino de varias mujeres… hasta que llega Scheherezade, la hija del visir, que le propone al rey entretener el encuentro contándole un cuento.


       Pero Scheherezade no termina su relato y se ofrece a continuarlo a la noche siguiente. El sultán, interesado por el cuento, perdona la vida de la cuentista y la cita para la siguiente noche. Y tras ese cuento llegó otro, y otro, hasta completar mil historias que cautivan al sultán que perdona la vida de Scheherezade, se enamora, se casa con ella y, en fin, fueron felices gracias a la imaginación de la ya convertida en sultana.
       Este es el núcleo central de la obra, ya que cada una de las noches corresponde a un cuento.


       Los cuentos son muy diferentes ya que incluyen historia de amor, relatos eróticos, tragedias, relatos cómicos, poemas, leyendas, religión, costumbres… pero sobre todo una gran fantasía que los hace atractivos. Así que no es de extrañar que el sultán estuviera impaciente por oír una nueva historia cada noche.
       Pero lo sorprendente al enfrentarnos hoy a la obra es descubrir –como adelantaba al comienzo- que dos de sus cuentos más populares y divulgados -Aladino y la lámpara maravillosa y Alí Babá y los 40 ladrones- fueron añadidos en el siglo XVIII por el francés Antoine Galland que, según él, los escuchó en el zoco de Alepo, en Siria.

 

       Desde entonces se han publicado cientos de ediciones en todos los idiomas, siendo la francesa la primera en aparecer en Europa, editada en 12 tomos entre 1704 y 1717.  También destaca la edición inglesa del erudito, diplomático y aventurero Richard F. Burton, que apareció en 1885. En ella, y a pesar del puritanismo de la época victoriana, aparece el texto con toda su carga erótica, que muchas veces se censura, sobre todo en las ediciones juveniles.



       Es España se hicieron buenas ediciones, traducidas del francés, como la de Blasco Ibáñez. Si bien destaca una edición ilustrada por José Segrelles que fue la más popular. En esta edición, el ilustrador imita la caligrafía árabe para escribir la portada y las capitulares.


      Las mil y una noches ha sido llevada al cine en muchas ocasiones, tantas, que me limitaré a recomendar la versión de Pier Paolo Pasolini, estrenada en 1974.


       En el extremo contrario a la peli de Pasolini está la versión infantil, edulcorada y empalagosa cuan torrija, de Walt Disney, que lo cierto es que el libro da para mucho.


       Pero fue en el ballet donde la historia de Scheherezade encontró su verdadera dimensión. El exotismo del tema, junto a la belleza de joyas y ropajes aportó al ballet una nueva vida, ya que estaba encasillado excesivamente en el clásico tutú. La historia de Scheherezade en los montajes de los Ballets Rusos de Serge Diaguilev, estrenada en 1910 con música de Rimski-Korsakov, tuvo un éxito sin precedentes, unido al escándado de puritanos y seguidores del ballet clásico.
        Desde entonces se sigue representando tal y como se concibió en su primera versión.

       Aquí tenéis un breve fragmento de dicho ballet. 9 minutos de buen ballet y buena música

       Breverismos

1331)  PROMESA DEL BALLET

Era la promesa del Ballet Nacional Bolsoy de Moscú. Pero a los 18 años comenzó a engordar hasta llegar a pesar 140 kilos. Aunque en un primer momento creyó arruinada su carrera, hoy es una estrella: Yuri, la foca bailarina del Cirque du Soleil.

1854)  ATAQUE DE PÁNICO

Un ataque de pánico lo apartó definitivamente de los escenarios el primer día de su estreno como bailarín de ballet. Y nadie lo lamentó. Ni siquiera él: era el peor bailarín del mundo, aunque él creyera lo contrario.

5916)  LA BELLA Y LA BESTIA
La Bella bailaba el vals con la Bestia… pero se acostaba con el Bello que, además de guapo, no tenía tanto vello.



Habréis observado que no he dicho nada del 14 de abril, ya que de ese tema hablará todo el mundo. Mañana algo más breve, que hoy…

viernes, 11 de abril de 2014

BREVERISMOS. 11 DE ABRIL DE 2014

Esta es la historia de una injusticia de la Justicia, una más. Una injusticia histórica en un país democrático que presume de ser, en realidad, más democrático de lo que es.
       Nicola Sacco y Bartolomeo Vanzetti sufrieron esa democracia el 23 de agosto de 1927 cuando fueron condenados y ajusticiados (la palabra deriva de justicia, que cosas…) porque su ideología anarquista socavaba los cimientos de la democracia que no dudó en eliminarlos. Fueron condenados a muerte sin pruebas concluyentes porque la democracia, en ese momento, necesitaba reforzar su autoridad y acabar con la lacra del anarquismo.


       Los acusados, esposados, en el juicio.       

     Emigrantes italianos, llegaron a Estados Unidos con la esperanza, como todo emigrante, de una vida mejor, en el momento en que el anarquismo -como fuerza más contundente y directa que el socialismo para luchar contra los abusos del capitalismo- despegaba en las grandes ciudades industriales estadounidenses.
       Sacco y Vanzetti, dos trabajadores ya instalados en la vida del país de acogida fueron acusados de atraco a mano armada y del asesinato de dos personas. Las pruebas que el juez, la policía y testigos iban aportando al caso se iban desmoronando a medida que los abogados defensores investigaban. Al mismo tiempo, empezó el primer gran movimiento de solidaridad contra una flagrante injusticia en todas las ciudades del país.


       El controvertido juicio acaparó una gran expectación internacional, y juristas de todo el mundo discutieron un caso que, a la vista de las pruebas, no aportaba acusaciones fiables. Al mismo tiempo, todos los estamentos sociales se pusieron en marcha para detener una condena injusta, y las manifestaciones y presiones arreciaron mientras duró el largo juicio.


       Científicos, intelectuales y conocidos artistas crearon un frente común de protesta en todas las grandes ciudades, sobre todo europeas. En la foto de arriba se puede leer, en un periódico italiano, que Albert Einstein, ya entonces respetado y reconocido científico, apoyó las protestas. Asimismo personajes como H.G.Wells, Dorothy Parker, Bernard Shaw apoyaron este movimiento.


       A medida que pasaban las semanas crecía la solidaridad hacia Sacco y Vanzetti y las protestas arreciaron en todos los medios de difusión y, sobre todo, en las calles.

 

       Y no solo en estados Unidos, sino que la solidaridad ante la injusticia creció en todo el mundo. La foto de encima de este texto está tomada en Francia.


       Esta otra instantánea presenta a manifestantes en Londres. También hubo grandes concentraciones en Amsterdam, Tokio y Ginebra. Huelgas en Argentina, Chile, Colombia, Venezuela y en las ciudades industriales estadounidenses. Y disturbios en Johannesburgo, París, Londres, Ginebra, Roma, Bruselas, y en Berlín y en todas las grandes ciudades alemanas.


       Finalmente las protestas de nada sirvieron y Sacco y Vanzetti, y un tercer encausado, también anarquista, fueron ejecutados en la silla eléctrica el 23 de agosto de 1927.
       El entierro se convirtió en la mayor concentración de duelo vista  hasta entonces. En las cintas de muchas coronas de flores se podía leer: Aspettando l´ora di vendetta (Esperando la hora de la venganza).

       Y la venganza llegó. Durante el año que siguió a la ejecución estallaron bombas en periódicos y edificios oficiales. Fueron apedreadas las embajadas estadounidenses en casi todas las capitales europeas, y las casas de algunos miembros del jurado y testigos fueron destruidas o dañadas por bombas. La policía interceptó paquetes bomba dirigidos a los embajadores de Estados Unidos en todo el mundo, aunque solamente llegó a estallar la dirigida al embajador estadounidense en París.
       El juez Webster Thayer, que presidía el juicio y que había descrito a los acusados como bastardos anarquistas, fue víctima de varios intentos de asesinato, su casa fue destruida y vivió con protección policial hasta el final de su vida.
       El caso se convirtió en un clásico de la injusticia. Aún hoy se sigue estudiando y presentando como ejemplo de condena sin pruebas y de la represión del Estado contra los movimientos anarquistas. Se volvió a revisar en 1930 y 1940. Y en 1977, el gobernador de Massachusetts, Michael Dukakis, reconoció públicamente la injusticia: Sacco y Vanzetti fueron injustamente encarcelados y ejecutados, cualquier mancha debería ser borrada para siempre de sus nombres.


       El cine italiano presentó el caso en 1971, en la película titulada Sacco y Vanzetti, en la que destaca la genial música de Ennio Morricone.


       Y de esa época es un disco muy escuchado y que supuso un gran triunfo para la cantante de lo que entonces se llamaba “canción protesta”: Joan Baez

         Y aquí tenéis la canción. La letra es de la cantante y la música del citado Ennio Morricone, se titula Here´s to you (Nicola & Bart). Grabada en 1971 forma parte del álbum La balada de Sacco y Banzetti.


Breverismos


319)  EMIGRANTE 
Convencido de que era una situación transitoria salió de su país en busca de una vida mejor, prometiéndose a sí mismo: Volveré… al estar convencido de que no hay mal que cien años dure. Pero sí duró. Ahora, en su nicho del cementerio del país que siempre consideró extraño, espera que, al menos, sus cenizas regresen algún día al pueblo en el que ya nadie le recuerda.

2864)  AMENAZA INMIGRANTE
El día en que los inmigrantes fueron vistos como una amenaza fue cuando el país empezó su decadencia.

2865)  BONANZA Y RUINA
El país que en la bonanza fue hostil a los inmigrantes fue condenado, cincuenta años después, a ser país de emigrantes.


El lunes veremos que nos ocupa… algo más corto, que hoy se me ha ido la tecla.

jueves, 10 de abril de 2014

BREVERISMOS. 10 DE ABRIL DE 2014

     -¿Qué, cómo va la cossa?
     -Pues aquí, con mi circunstancia.
     -Anda, como yo.
     -¿Quién es usted?
     -Yo ssoy yo y mi circunsstancia.
     -¿Es usted…?
     -El missmo.


     -Podía haber avisado de su llegada, señor filósofo, porque me coge usted en unas circunstancias…
     -Puess de esso ess de lo que sse trata: vengo a indicarle cómo hacer frente a las circunsstanciass.
     -¿Hasta a las desfavorables?
     -Precissamente a essass con máss dedicación. Mire, le he traído mi libro Meditacioness del Quijote, en el que explico todo esso de YO SSOY YO Y MI CIRCUNSSTANCIA. Cada uno tiene ssu circunsstancia: familia, amigoss, cultura, possición ssocial… y esstamos en un mundo concreto, en una época hisstórica determinada, con un carácter, desstrezas físsicas e intelectuales que determinarán nuesstro carácter y perssonalidad. Assí que para sser realmente tú tieness que aceptar tu sser, tu entorno, tuss proyectoss, tuss deseoss… en una palabra: tu circunsstancia. La frasse completa ess: Yo ssoy yo y mi circunsstancia, y ssi no la ssalvo a ella no me ssalvo yo.
     -Ya veo, ya…


     -Este ejemplar está un poco manoseado.
   -Ess que lo publiqué en 1914, precissamente hoy hace 100 añoss.
     -Por cierto, ¿por qué arrastra las eses?, es que parece que las pronuncia dos veces.
     -Ess por la circunsstancia de mi ssegundo apellido.
     -Ah…


    -Pero también le he traído otro libro, a lo mejor un poco profundo para ussted, aunque en ssuss actualess circunsstanciass puess a lo mejor, ssi sse concentra, le puede hacer bien. Es La ciénaga definitiva, del italiano Giorgio Manganelli, un escritor inclasificable.
     -¿Comida para el espíritu?
     -Esso ess, ya veo que me ssigue.
     -Me han dicho que es usted amigo de hacer frases lapidarias, ¿por qué no me hace una?
    -Bueno, que ssea como desspedida, que tengo un poco de prissa, ¿tiene amigoss profesoress?
    -Pues sí, unos cuantos, que ya sabe que pertenecen a una especie que, para bien o para mal, no se extingue.
     -Muy bien, puess ahí va.


     -Y así, ¿otra frase más para todos…?
     -¿Tiene ussted amigoss inmovilistass, de essoss que no hacen máss que recordar el passado diciendo essa esstupidez de que cualquier tiempo passado fue mejor?
     -Pues sí, de esos también tengo unos cuantos.
     -Puess venga, ahí va essta frasse para elloss.



     -Vaya, pues muchas gracias, don José.
     -De nada, don Dessgarramantass.

Breverismos filosóficos


28) LA VIDA HUMANA
-La de las vacas, no sé, pero la vida humana es un misterio insondable –dijo el eminente filósofo, mientras bebía un vaso de leche.

197)  KILOS        
-Me pesa el alma –dijo el filósofo, deprimido.
-Pues yo creo que, además, le sobran diez kilos –insinuó el endocrino.

1126)  ESGRIMIR ARGUMENTOS
El filósofo esgrimió sus argumentos con todos sus recursos dialécticos… y con un bate de beisbol, por si fallaba la palabrería.


     Mañana ya veremos cómo está mi circunstancia.

miércoles, 9 de abril de 2014

BREVERISMOS. MIÉRCOLES 9 DE ABRIL DE 2014

Con la francesa Camille Claudel (1864-1943) se cometió la gran injusticia de darle un lugar en la Historia del Arte como discípula y amante de Auguste Rodin, en lugar de como la gran escultora que fue.
Hermana del poeta Paul Claudel fue una mujer rebelde, siempre a contracorriente de las estrictas normas de una sociedad mojigata que no veía la escultura como forma de expresión de la mujer. Se consideraba que tenía la posibilidad de expresarse con actividades más femeninas, como la poesía, la literatura, el bordado o todo tipo de actividades sociales bien vistas.

      

       Desde niña sintió inclinación hacia la escultura, a pesar de la oposición familiar, siendo su hermano el único que la apoyó. A los 19 años logró ser admitida en la academia Colarussi, que preparaba a los futuros estudiantes de la Academia de Bellas Artes, el centro en el que todos deseaban ingresar.


       Foto de Camille en el estudio de Rodin en 1899

Pero en 1883 Rodin se cruza en su camino, y Camille abandona la academia para trabajar en el estudio del escultor, por entonces ya un genio reconocido y admirado. Así, Camille entra en el mundo soñado en el que aprende los rudimentos del oficio, convirtiéndose no solo en ayudante aventajada del escultor sino también en su modelo. 

 

En el estudio, a su vez, Camille modela el busto del maestro, y de su mano recorre los ambientes artísticos de París a los que, de otra manera, no hubiera podido acceder. Y empieza a elaborar su propia obra.

 

Con el cuerpo humano siempre como modelo –al estilo de la época- crea una obra basada en gran parte en la atracción hombre-mujer. Obra primero ejecutada en arcilla para después fundirla en bronce o esculpirla en mármol. 

 

Pronto se convierte en la ayudante insustituible en el taller del escultor que trabaja a gran escala, dirigiendo a los demás ayudantes, pero siguiendo adelante con su propia obra que, lentamente, encuentra un camino personal y sensible. 

 

La ayudante pasa a ser considerada musa para, finalmente, convertirse en amante del escultor. 

    

Se llegó a comentar en los círculos artísticos de París que el maestro tenía celos de la sensibilidad artística de la alumna, de su maestría, de su juventud, al ver que su arte iba a más a gran velocidad. Pese a todo los rumores el clima de unión entre ambos fue total en lo personal y lo artístico.

   Cabeza en yeso, recién salida del molde, antes de quitarle las rebabas.

Pero la relación entre dos personalidades tan potentes y apasionadas no podía mantenerse sin que surgieran fricciones, como pronto surgirían. A pesar de la mutua admiración y la pasión de su relación, las continuas peleas y rupturas fueron quebrando el frágil equilibrio de Camille.
Rodin estaba unido sentimentalmente a otra mujer, Rose Beuret, a quien no tenía intención de abandonar por Camille. Esta situación insostenible fuerza a la escultora a abandonar a Rodin. 

 

Y como final de la relación ejecuta la escultura La Edad Madura, en la que ella, suplicante, de rodillas, ve como el hombre que lo fue todo en su vida se aleja arrastrado por otra mujer… a pesar de que la obra quiera aparentar el simbolismo del título: la joven que ve cómo el hombre maduro se aleja en brazos del ángel del Tiempo, representado por otra mujer.
  
 

Rota su relación con Rodin tiene una relación con el músico Claude Debussy, pero el músico también está unido a otra mujer y se repite la historia. Decepcionada y víctima de una profunda crisis emocional, se encierra en su taller para trabajar hasta el agotamiento, dando lo mejor de su obra. Y en diciembre de 1905 celebra su última exposición. 

 

Abandonada por su familia, que la considera una rebelde de escandalosa vida privada, pronto las crisis nerviosas se acentuarán hasta hacer imposible su actividad en el estudio en el que, intenta, además, destruir sus obras. En 1923, a los 49 años, es internada en el manicomio de Montdevergues donde permanecerá 30 años entre crisis nerviosas y periodos de lucidez… pero sin volver a esculpir, ni siquiera a dibujar.

 

       Foto de Camille Claudel en 1929, ya en el manicomio.
      
Camille Claudel falleció en 1943, a los 79 años. Fue enterrada en una tumba sin nombre, solamente con un número, en el cementerio de la propia institución mental. Cuando años después, los descendientes directos de sus familiares quisieron darle una tumba digna los responsables del manicomio argumentaron que el enterramiento 1943-nº342 se había perdido en las obras de ampliación del manicomio.
Y a partir de ahí quedó solamente el recuerdo y su legado artístico. 

 

En dos ocasiones se ha llevado su vida al cine. Yo no he visto ninguna de las dos películas, pero ahí están. La primera se estrenó en 1988 con Isabelle Adjani como protagonista y Gerarde Depardieu como Rodin, con el título de Camille Claudel. 

 

Esta otra es más reciente ya que ahora mismo está en cartel. Se titula Camille Claudel 1913, y fue estrenada en 2013, con la deliciosa Juliete Binoche en el papel de Camille.

Breverismos artísticos


177)  VANGUARDIA
La vanguardia de la vanguardia del arte avanzaba tan deprisa que  pronto se convirtió en la retaguardia de la vanguardia anterior.

876)  SAN LUCAS Y EL PINTOR
Al famoso pintor abstracto se le apareció San Lucas, su patrón… y de la conversión resultante pintó bodegones realistas el resto de sus días.

1241)  OTRA COSA
El pintor que se creía ultramoderno, aseguró:
-Cuando pinto tengo la profunda sensación de que lo que hago no
es pintura, que es otra cosa.
Y, en efecto: no era pintura… era otra cosa.


Mañana, jueves, será otro día.