Bueno, queridos seguidores, pasada la resaca de agua bendita e incienso, ya está bien de Breverismos vaticanos, que el Blodiario olía que
apestaba a sotana cardenalicia retestinada.
He
dejado mi apartamento de la Vía
della Consolatione porque, la verdad, el alquiler me costaba un riñón, y me he
mudado a Bélgica y en concreto a la ciudad de Gante, a casa de mi amigo Wim Mertens.
La
otra noche tuve una charla cinematográfico-musical con mi amigo
Santiago, y hablamos de Win Mertens. Y al día siguiente me envió unos vídeos
del belga que me entusiasmaron y emocionaron hasta las lágrimas... al recordarme tiempos mejores. Así que hoy os
hablaré de mi amigo belga y su sorprendente, extraña, peculiar y espectacular música.
Este señor es mi amigo Wim Mertens
Y esto es lo que veo cuando me asomo a la ventana de mi cuarto,
mejor dicho del cuarto de invitados en casa de mi amigo Wim.
Wim y yo estudiamos en la Universidad de Gante,
la maravillosa ciudad belga. Y desde el principio hicimos buenas migas. Lo que
yo no podía imaginar es que Wim acabaría convirtiéndose en un reputado músico
compositor, cantante contratenor, pianista y musicólogo admirado y denostado a
partes iguales gracias a la audacia de su música. Ni él se podía imaginar que
yo me convertiría en un desgarramantas, marinero de todo y capitán de nada.
Pero así es la vida, que dice el dicho.
Anoche mi amigo me
invitó a un concierto que daba en la
Sala de Conciertos Decadance, en el número 76 de la Overpoortstraast.
Y fue tan espectacular que aquí os ofrezco una de las piezas
que más me gustaron, aunque todas me entusiasmaron.
Música de cadencia repetitiva y penetrante que entra por los sentidos para quedarse a vivir dentro de ti para siempre, ¿a qué sí? Si es lo que yo digo, el que vale vale y
el que no, hala, al Congreso de Diputados.
Breves Breverismos musicales
2283) SENTIDOS
El Olfato, el Gusto y el Tacto odiaban a la Vista y al Oído porque tenían el inmenso privilegio de disfrutar del Arte y de la Música.
4988) BACH
Las Variaciones sobre un mismo tema eran tan variadas que nadie dudó que Juan Sebastián Bach era un genio.
5463) CANCIÓN DEL VERANO
También quiero
recomendaros una película del inglés Peter
Greenaway que se titula El Vientre
del Arquitecto.
Quizá ya la conozcáis puesto que fue estrenada
en el año 1987. Si la traigo a este blog es, sobre todo, por que la música es
del gran Wim Mertens... y porque yo trabajé en la película como asesor artístico, a pesar de que ya por aquel entonces tenía casi 90 años. Y también porque cuando veo esta película vuelvo a Roma, pero en
circunstancias más normales, antes de la resaca papal, cuando vivía en un
pequeño apartamento frente al Panteón.
Peter y yo os enseñamos Roma desde un punto de vista distinto, el de su protagonista: un
arquitecto soñador que nos muestra un recorrido loco y fascinante por la ciudad.
Si añado este fotograma de la película es para
recomendaros que cuando vayáis, o volváis, a Roma procurad subir la larga
escalera que lleva a la plaza del Campidoglio. Arriba admirareis una plaza
espectacular y una vista inolvidable de la ciudad. Y de paso podréis visitar el
Museo Capitolino en el que se encuentra la estatua ecuestre del emperador Marco
Aurelio, puesto que la que está en el centro de la plaza es una réplica.
La plaza fue diseñada por Miguel Ángel que
fue, además, quien colocó en su centro la estatua ecuestre del emperador. Y en
ese lugar ha estado durante cuatrocientos años, hasta que decidieron
trasladarla al museo para conservar mejor el original romano.
En
el patio de entrada al museo podréis admirar también los restos de la
gigantesca escultura que allí se conservan, los que aparecen en el fotograma que os ofrezco más arriba.
Bueno, qué bien habernos librado de tanto Vaticano ¿verdad?
Mañana, más y más variado, que el Blogdiario ya
ha recuperado su pulso habitual.
Gracias Quino por dedicárselo al grandioso Wim Mertens , que solo nos gusta a 3 , Santy , tu y yo , pero sobretodo gracias a Santy , que le conocí por él y ya no se vivir sin este fenómeno.
ResponderEliminarQue suerte haber conocido, aunque sea en sueños, al gran Wim Mertens. Y no estoy de acuerdo con el comentario de encima, pues ya somos cuatro quienes admiramos su música: el tal Santy, él, tú y yo. Y a ver si después de ver este fantástico blog se anima más personal a escucharlo
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